Taza de café con diseño de latte art en la superficie con espuma de leche.

Latte Art: El Café como un Lienzo en Blanco

Cada vez es más popular la tendencia de servir el café con dibujos y formas en su superficie. Esta técnica decorativa, conocida como Latte Art, y sus creadores inauguraron una moda que hoy adoptan baristas de todo el mundo.

Café con latte art en forma de corazón sobre la espuma de leche

¿Quiénes crearon el Latte Art?

¿Cuántas veces escuchamos la frase “con la comida no se juega”? Probablemente muchas, pero por suerte ni Luigi Lupi ni David Schomer hicieron caso a este refrán. Además de ser los precursores del Latte Art, son un ejemplo de las primeras amistades por internet: en 1998 ambos vieron en la web los videos del otro decorando cafés y se pusieron en contacto, unidos por la pasión del barismo.

Así abrieron el campo para que otros se sumaran a este juego en el que la superficie del café se vuelve un espacio para dibujar.

Taza de café con latte art servida sobre su plato

La clave está en la leche

El Latte Art no depende solo de la faceta artística, sino también de conocer la química de sus ingredientes, en especial la cantidad de aire que se inyecta en la leche. Eso es lo que da la textura a las formas que suelen verse en los cafés: corazones, tulipanes, rosetas, cisnes y muchas más.

Para lograr el punto ideal, la leche debe emulsionarse hasta alcanzar una temperatura de entre 55 y 65 ºC. El proceso básico tiene dos fases:

  1. Inyectar aire: se introduce aire en la jarra de forma que se cree una corriente circular, formando microburbujas sostenidas por las proteínas naturales de la leche.
  2. Calentar sin agregar más aire: se sigue calentando la emulsión sin inyectar aire, para no crear demasiada espuma.

Dos consejos fundamentales: conviene que la leche esté fría al momento de vaporizarla, y hay que verterla apenas esté lista, antes de que la crema y la espuma se separen. Para emulsionar con precisión, un pitcher con pico vertedor hace toda la diferencia.

Técnicas de Latte Art: vertido libre y etching

Este arte efímero, que dura lo que se tarda en tomar el café, usa dos técnicas que pueden combinarse.

La más popular es el vertido libre: se sostiene la jarra de leche a una altura específica respecto de la taza y, con movimientos precisos de muñeca, se trazan formas como si la bebida fuera un lienzo. El dibujo se hace lentamente, con la taza inclinada y vertiendo al centro para que la figura se expanda de manera simétrica. Funciona mejor en tazas amplias, como las de cappuccino o latte.

La otra es el etching: un dibujo que se hace sobre la espuma de leche con plantillas y distintos ingredientes, como salsas, jarabes, canela o cacao en polvo. Permite crear efectos más detallados. En torno a esta técnica han surgido competencias en todo el mundo, donde se destacan baristas como el japonés Kohei Matsuno, cuyas figuras de animales en 3D parecen cobrar vida sobre el café.

Primero, un buen café

Aunque decorar el café se ha vuelto una moda muy popular, la calidad del café nunca es secundaria frente a lo artístico: un buen café da como resultado una bebida tan intensa como bonita. El Latte Art llegó para quedarse, y el límite es la imaginación de cada barista.

¿Quieres practicar en casa? Empieza con un buen café y un espumador de leche.

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